LA SEMILLA
Hace mucho tiempo, un gran guerrero atravesaba los picos del norte para llevar un mensaje a su señor. Cabalgaba día y noche atravesando pueblos y ciudades dirección sur vencido por el agotamiento, pero no se podía detener porque el mensaje que guardaba en su zurrón era tan importante que temía que se lo arrebataran porque ya no sentía las fuerzas necesarias para defenderlo y además eran muchos los que codiciaban poseer el secreto que encerraba.
Pasaron los días y el caballero, con los ojos más en el otro mundo que en este, se encontró en un paraje deshabitado, una hermosa planicie rodeada de ríos. Su propio cuerpo era incapaz de sostenerse, y su consciencia estaba tan turbada que apenas podía percibir la realidad. Miró al cielo y la luz del sol rompió su mirada y sintió como, mientras se desvanecía, iba resbalando de su montura hasta caer, ya desfallecido, sobre el lecho de tierra…
…(continúa)
Francha Menayo escribió,
junio 22, 2009 @ 7:32 pm
tres eran tres los relatos y los tres a cual mejor Quien los ha escrito tiene sensibildad y buen armazon no slo en la cabeza sino en el corazon
Un saludo
Francha Menayo escribió,
junio 23, 2009 @ 7:14 pm
Queremos más
queremos mas
QuErEmOs MaS